
Información/Liliana Torres
En Ciudad Victoria. La nueva realidad nos obliga a usar cubrebocas como medida preventiva de contagios Covid-19, pero también debería obligarnos a después de usarlo depositarlo en un cesto de basura de manera segura y que éste no termine contaminado mares, playas, ríos y espacios públicos…
Y es que ésa es la otra realidad, lo puede comprobar en su andar, sólo baje la mirada un poco y ahí encontrará algún cubrebocas desechado a propósito por alguien más o traído por el viento.
De acuerdo a diversos estudios, las mascarillas tardarían hasta más de 450 años en desintegrarse, por ello los ciudadanos debemos ser conscientes del daño que le estamos haciendo al planeta por cuidarnos del Covid-19.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda que los cubrebocas deban tirarse en un contenedor de basura cerrado, inmediatamente después de su uso y evitar su reutilización.
Expertos recomiendan destruir el cubrebocas con tijeras y colocar los pedazos en una bolsa de plástico anudada, desinfectar la bolsa con solución colorada y depositarla en el cesto de basura, así tu cubrebocas usado no terminará en algún mar, playa, río o en la calle, provocando contaminación y enfermando al planeta.
Así como cuidamos nuestra salud, seamos responsables con el cuidado del medio ambiente y evitemos contaminar el planeta con los cubrebocas usados.

