Cunde revuelta en Colombia contra la violencia policial

Viernes 11 de septiembre de 2020. Bogotá. La capital colombiana y sus alrededores eran escenario anoche de enfrentamientos entre manifestantes y policías, luego de que por la noche del miércoles al jueves murieron 10 personas, cerca de 400 resultaron heridas y unas 60 instalaciones policiales fueron atacadas tras el asesinato del abogado Javier Ordóñez a manos de dos uniformados que le aplicaron descargas eléctricas.

Al cierre de esta edición se reportaron nuevas movilizaciones en las ciudades de Medellín, Barranquilla y Manizales. El diario El Tiempo reportó en su página web que había enfrentamientos en algunas de esas ciudades.

Las manifestaciones y los disturbios estallaron tras la agresión policial a Ordóñez, de 43 años y padre de dos hijos, quien falleció luego de que estando ya sometido y en el suelo recibió repetidas descargas con un arma eléctrica taser, en circunstancias que las autoridades investigan.

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Ya, por favor, no más, se escucha suplicar varias veces en un video subido a redes sociales, que evoca el caso del afroestadunidense George Floyd, asfixiado en mayo en Minneapolis por un policía blanco.

Ordóñez salió la noche del martes con dos amigos a comprar bebidas alcohólicas, en desafío a la cuarentena impuesta por el Covid-91. Dos policías en motocicleta se presentaron en la zona de Engativá, en el occidente de la capital, tras el reporte de un vecino.

Uno de los uniformados advirtió a Ordóñez que lo multaría, a lo que el abogado respondió que haría el pago. Entonces fue sometido con las descargas eléctricas. Sus amigos filmaron el ataque. Ordóñez fue llevado después a la estación policial, donde, según uno de sus acompañantes, fue molido a golpes, y luego conducido a una clínica, donde murió.

Tras viralizarse los videos del asesinato, las protestas comenzaron a multiplicarse antenoche. Las autoridades reportaron que hasta ayer a las cuatro de la tarde había 10 muertos; 209 civiles que tuvieron que ser hospitalizados, de ellos 179 en Bogotá, y además hubo 188 policías lesionados, refirió El Tiempo.

Las protestas contra la violencia policial se propagaron desde antenoche a otros puntos de la capital y se extendieron a Medellín, Cali y Barranquilla.

En Bogotá se reportaban movilizaciones anoche en siete puntos, así como en las cercanas localidades de Fontibón, Soacha y Cajicá.

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, opositora del gobierno nacional, denunció que la policía usó indiscriminadamente la fuerza y las armas de fuego contra los manifestantes. ¿Qué clase de entrenamiento reciben para tener esa respuesta absolutamente desproporcionada ante una protesta?, preguntó al pedir una reforma profunda a la policía.

Al lamentar el saldo de los enfrentamientos que culminaron la madrugada de ayer, expresó: Eso no ocurrió ni en un combate en las peores épocas del conflicto armado en Colombia.

Descartó el toque de queda al cuestionar: ¿De verdad queremos una razón más de confrontación entre la ciudadanía y los policías? Lo que tenemos que lograr es aliviar las tensiones.

El ultraderechista ex presidente Álvaro Uribe, en prisión domiciliaria por el juicio que enfrenta por fraude procesal, tuiteó: Mejor toque de queda del gobierno nacional, fuerzas armadas en la calle, con sus vehículos y tanquetas, deportación de extranjeros vándalos y captura de autores intelectuales. Mejor que muertos, policías heridos, que destrucción de CAIS (instalaciones policiales), riesgos a Transmilenio y al Tranvía de Medellin.

El presidente Iván Duque prometió una investigación con total rigor para tener absoluta certeza sobre los hechos, pero rechazó que se estigmatice y se les llame asesinos a los uniformados.

Según la alcaldesa López, en lo que va del año se han presentado 137 denuncias por uso excesivo de la fuerza de la policía en Bogotá. Hay un problema estructural de casos de abuso y, además, impunidad, sostuvo.

En medio de nuevos llamados a manifestaciones, el gobierno anunció que reforzará a las fuerzas de seguridad de Bogotá con mil 600 policías y 300 militares.

Dos de los escándalos por abusos policiales ocurrieron con anterioridad también en Bogotá.

En noviembre de 2019, Dilan Cruz, de 18 años, quien participaba en una protesta antigubernamental, fue herido de muerte en la cabeza con una munición de perdigones disparada por un miembro del escuadrón antidisturbios de Bogotá.

En agosto de 2011, un artista urbano identificado como Diego Becerra murió luego de que un policía le disparó mientras pintaba un grafiti en la capital del país.

Información/Jornada.com