Tips para aprender a ahorrar

Ahorrar se refiere a la acción de reservar alguna parte del gasto ordinario, con el fin de obtener algo. Todos en algún momento hemos ahorrado de alguna manera, desde el cochinito y las famosas tandas, hasta haciendo uso de alguno de los instrumentos financieros que nos ofrecen las instituciones bancarias.

Para ahorrar, es necesario organizar nuestros recursos y elaborar un plan de ahorro que contenga 3 pasos fundamentales:

1. ESTABLECE UNA META

Lo primero es saber ¿qué es lo que se quiere obtener?, ¿cuál es la mejor opción? y ¿cuánto cuesta? En este sentido, te recomendamos que una vez que sepas qué es lo que quieres, consultes varias opciones y compares precios, calidad y beneficios, hasta encontrar la que mejor se adapte a tus necesidades.

Por ejemplo: Si tu objetivo es comprar un auto, deberás pensar en qué marca te gustaría, si lo quieres estándar o automático, de qué color, usado o nuevo, etc., para posteriormente darte a la tarea de ir a agencias de autos a comparar precios.

Una vez teniendo claro esto, deberás decidir ¿cuándo lo quieres?, determinar una rango de tiempo es muy importante, ya que a partir de ahí podrás definir los recursos necesarios en ese periodo.

2. IDENTIFICA TU SITUACIÓN PERSONAL

Deberás contestar dos preguntas elementales: ¿cuáles son mis ingresos? y ¿cuánto gasto? Para esto, te recomendamos sumar tus ingresos totales y cotejarlos con los egresos, haciendo una lista de los gastos fijos, los cuales se refieren a aquellos que podemos prever.

Estos no necesariamente deben ser siempre del mismo monto (ya que no sabemos de cuánto llegará el recibo de la luz o del gas), sin embargo sabemos que mes con mes lo deberemos pagar. Por ejemplo: el alquiler, internet, cable, teléfono, compras del súper, etc.

Por otro lado haz una lista de los gastos variables, aquellos que no son indispensables y que cambian constantemente. Tales como: comidas fuera de casa, salir al cine con los amigos, consultas médicas, compra de calzado o de ropa, etc.

3. APRENDE A RECORTAR TUS GASTOS

Una vez teniendo ambas listas y habiéndolas comparado con tus ingresos totales, analiza los gastos de los que puedes prescindir o los que podrías reducir.

Hay gastos imprevistos que es imposible no cubrir como las consultas médicas y las medicinas; pero por ejemplo, si te diste cuenta que gastas muchísimo dinero comiendo todos los días en la fondita cerca de tu trabajo, podrías procurar llevar comida de tu casa.

Este ajuste te permitirá aumentar la cantidad disponible para ahorrar. Porque recuerda que “Ahorrar no es un fin, sino un medio para obtener algo que deseas o necesitas; también puede ser la mejor herramienta para salir de cualquier imprevisto que implique un gasto fuerte.” (BBVA Bancomer, Museo Interactivo de Economía, 2014, p. 15).

También considera la posibilidad de descargar una app de finanzas personales, esta puede ayudarte a llevar un control de todos los ingresos que tengas mes a mes y a hacerte consciente de en qué estás gastando tu dinero. Una vez que hayas realizado estos pasos, podrás decidir en dónde guardarás la cantidad de dinero que has destinado para lograr tu fin.

Con información de Utel BLOG