Gloria no puede

ALFREDO GUEVARA
ALFREDO GUEVARA

Tinta Negra
Alfredo Guevara

Quienes forman parte del Comité Estatal de Seguridad en Salud, están obligados a tomar medidas más drásticas, para recontrolar, lo que pudiera decirse, está a punto de salirse de control, no obstante a disponer de capacidad hospitalaria, en cuanto a número de camas y respiradores en las diferentes instituciones, que según se sabe, no están ocupadas al cien por ciento.

La Secretaria de Salud GLORIA MOLINA ya deberá tener un diagnóstico de las condiciones que imperan en cada una de las principales cabeceras municipales, sobre todo en las que últimamente se ha incrementado el nivel de contagio de covid-19.

La conclusión que debe tener, es que el hecho de permitir el regreso eventual de las actividades al 25 y 50 por ciento de la ocupación de restaurantes, hoteles, comercios y demás, generó una movilidad que desafortunadamente fue sin precaución de la gente, en cuanto a medidas de prevención.

Donde le ha faltado meter mano dura es en algunos sectores, como en la zona centro de la Capital del Estado, concretamente en los alrededores del mercado Arguelles, donde hace falta un mejor control como en los tianguis. Lo mismo pudiera ser en municipios como Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo, Tampico y Río Bravo, donde el contagio se ha disparado.

Y es que, lamentablemente hay mucha gente, familias enteras que le restan importancia al virus y sigue reanudando sus actividades sin la menor protección. Por eso insistimos, en que ya no es tanto en los prestadores de servicios en general, sino en implementar medidas más drásticas con sectores de la población que no contribuyen y contrario a ello, siguen generando un contagio.

El problema todavía se puede mantener bajo control, aun cuando está a punto de salirse, porque al menos en las últimas semanas, el número de casos no baja y contrario a ello, sigue en aumento.

Por cierto, tiene razón el Secretario de Turismo FERNANDO OLIVERA ROCHA, cuando aduce que los restaurantes no están teniendo el 25 por ciento de ocupación, como se les ha permitido por Coepris, incluso, ni los hoteles han llegado al 50 por ciento.

Coincidimos en que al menos en los restaurantes, ahí si hay temor de la gente por ir y sentarse en una mesa del establecimiento para recibir una atención personalizada, de ahí que muchos comensales, prefieran seguir pidiendo el servicio a domicilio que ir al restaurante.

En el caso de los hoteles, pudiera pasar lo mismo, por aquello de que llegaran de otros estados del país o del extranjero a hospedarse por espacio de uno o varios días y se corriera con la suerte de que alguno de ellos viniera contagiado y de paso a la generación de más casos.

Cerrar de nueva cuenta, por espacio de una semana o diez días los negocios que ya abrieron sus puertas no es la solución, puesto que cada uno de los establecimientos cumple con las normas dictadas en el protocolo de Coepris, pero no así, un sector de la población con el que habrá que decirlo, la autoridad ha sido benevolente.

LOS MANCHADOS

Si bien la mejor decisión que se ha tomado hasta ahora, es el de suspender las actividades educativas en Tamaulipas para evitar que el nivel de contagio de covid-19 se dispare, lo más probable es que no se regrese a las aulas a partir de agosto, como está programado.

Contrario a ello, hay quienes aducen que el regreso presencial de los alumnos será hasta enero del próximo año, dependiendo del comportamiento de la pandemia.

Y la razón es lógica, en primer lugar porque la curva del covid-19 sigue en forma ascendente, incluso llegara a julio con ese comportamiento y los padres de familia no van a estar muy convencidos de enviar a sus hijos a la escuela en agosto, por aquello de que pudiera venir un rebrote, como ha sucedido en otras partes del mundo, hasta de una manera más agresiva.

Si bien la mayor parte de los estudiantes de nivel básico son considerados como asintomáticos, el problema no serían ellos, sino los papas, los abuelos o las personas con las que se rodean, a los que les estarían llevando el contagio después del regreso a clases.

Por ello, mucho dependerá del comportamiento de la pandemia regresar o no a las aulas antes de que termine este año, aunque por el temor a un posible rebrote, sin contar con el recrudecimiento de la pandemia para el último trimestre del año, el regreso podría ser hasta en enero de 2021.
Y eso, dependiendo también del comportamiento de la pandemia. En fin.