Rufino Aguilera/La Expresión
En Tampico. Hace días le dimos a conocer aquí la historia de la señora María Natividad, quien vende pemoles en la zona peatonal de Tampico para solventar los gastos médicos de su hijo, con parálisis cerebral, y de su esposo inválido. Hoy ha sido víctima de fraude.
Personas desalmadas y sin escrúpulos, tomaron de la publicación periodística el número de teléfono celular para hacer comunicación con ella y solicitarte sus datos personales con la promesa de apoyarla con un depósito bancario.
En su necesidad y con ingenuidad dio todo lo que le pidieron. Ahora no puede cobrar el apoyo de discapacidad que recibe su hijo, pues le notificaron de la institución bancaria que alguien ya hizo el reitero del dinero.
La mujer de 60 años ahora pide que alguien le ayude para resolver esta situación, ya que se le dificulta trasladarse a las oficinas donde está dada de alta en el programa de apoyo.
Allí, debe llevar una nueva tarjeta bancaria, que en breve estará cambiando, a fin de no ser víctima de otro “agandalle”, por parte de personas que sólo buscan dañar a otras, sin importarles los sacrificios que tiene que hacen para poder sobrevivir día a día.
Aunque tiene fe en que aún hay personas buenas en este mundo, quiso proporcionar de nueva cuenta su número de teléfono 833-111-60-12 para cualquier ayuda hacia su persona.
Doña María Natividad asegura que ahora ya no dará ningún tipo de información personal, para no volver a ser víctima del fraude.


