
Información/Christian Rivera
En Aldama. La historia de Fernando inicia con la entrega de una tablet y continúa cuando, sentado en una silla, une sus manos para agradecer a Dios por ayudarlo.
La imagen, captada en la explanada de la Escuela Primaria “Lic. José María Pino Suárez”, revela la tranquilidad que la Sección 30, del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) ha llevado a cientos de niños en Tamaulipas.
Este miércoles, la entrega sucedió en el municipio de Aldama, a 187 kilómetros de la Capital del estado, donde Fernando Azael Rubio Ángeles, llegó con cubrebocas de tela y uniformado para el evento.
Al recibir su tablet de manos del secretario general de la sección 30 del SNTE, Rigoberto Guevara Vázquez, regresó a su asiento.
Sin temor a las miradas, el pequeño, junto a su madre Verónica Ángeles Rubio, se tomó el tiempo para unir sus manos a la altura del mentón, cerrar los ojos y bajar el rostro para agradecer la nueva oportunidad de permitirle continuar con sus estudios, en una era que le arrebató la oportunidad de tomar clases presenciales.
Aunque la pandemia le impide las actividades al aire libre, confinado en casa, no le ha quitado la fe y seguridad de vencer y tener la victoria.
Sin duda, el momento quedó marcado como lección de vida. Sin embargo, permite observar que en su historia no se ha dejado vencer, sin luchar por los sueños fijados…

