
Los videoescándalos 2.0 detonaron una crisis de deslindes y señalamientos al interior del PAN, en el que distintos actores exigieron la expulsión de Rafael Caraveo y Guillermo Gutiérrez, operadores cercanos de Jorge Luis Lavalle y Francisco Domínguez, a quienes se grabó en un video recibiendo 2.4 millones de pesos.
Del Comité Ejecutivo Nacional, las directivas estatales y las bancadas en San Lázaro y en el Senado vino el llamado coincidente a investigar a fondo los videos, pero también surgió el deslinde y las acusaciones al calderonismo de tener responsabilidad en el incidente, al tratarse de operadores cercanos a Felipe Calderón.
El líder nacional del PAN, Marko Cortés, aseguró que su partido está a favor de la presunción de inocencia, pero también de que exista una sanción ejemplar cuando se confirme un delito, “sea quien sea”, por lo que se inició el proceso de expulsión de Gutiérrez, separado antier de su cargo como secretario privado del gobernador de Querétaro.
“Estamos a favor de la justicia, pero de la justicia siempre apegada al debido proceso. También a favor de la presunción de inocencia y de que exista una sanción ejemplar cuando se confirme un delito, sea quien sea, se trate de quien se trate”, dijo Cortés.
En Campeche, el panismo local se desmarcó de Caraveo, quien es militante del partido y se acusó a Lavalle —expulsado del partido en 2018 por su simpatía calderonista— de haber lucrado con su escaño en el Senado. “Se adhirió al partido para hacerse de dinero”, dijo Pedro Cámara Castillo, líder del blanquiazul estatal.
El dirigente estatal de AN en Querétaro, Agustín Dorantes, dijo a MILENIO que no han podido contactar a Gutiérrez, ex secretario privado del gobernador, desde que se le despidió el lunes pasado.
En tanto, legisladores panistas encabezados por Xóchitl Gálvez y la presidenta de la Cámara de Diputados, Laura Rojas, presentaron una denuncia ante la FGR y solicitaron al MP citar a comparecer a Caraveo y Gutiérrez para integrar una carpeta de investigación y, en su caso, ejercer la acción penal contra quien corresponda.
En conferencia virtual, Gálvez pidió esclarecer los hechos y determinar cualquier responsabilidad, “caiga quien caiga”.
En su turno, Rojas afirmó que la presentación de la denuncia es un acto de congruencia en representación de muchos panistas y al mismo tiempo ataja cualquier intención de darle uso político a la videograbación.
Admitió que como senadora del PAN en la pasada legislatura, efectivamente conoció a Caraveo y Gutiérrez, pero nunca supo de actos turbios o indebidos de su parte, además de negar que sus compañeros legisladores Francisco Domínguez y Jorge Luis Lavalle hayan cabildeado al interior de la fracción para la aprobación de la reforma energética.
El coordinador del PAN, Mauricio Kuri, deslindó a los 25 senadores, al señalar que no tienen ningún vínculo con la anterior legislatura: “Espero que lo investiguen y vayan hasta las últimas consecuencias apegada a la ley. A Guillermo sí lo conozco, era el secretario particular del gobernador”, y dejó en claro que tras la difusión de los videos no ha hablado con los gobernadores de su partido.
Información/Milenio.com

