Clemente Zapata M./LaExpresión
CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas. — Luego de advertir que la violencia familiar es el delito que más se comete en la entidad, al medirse en tasas por cada cien mil habitantes, Juan Antonio Centeno Quevedo reveló que la Capital se coloca muy por encima de las referencias estatal y nacional.
En rueda de prensa, el director del Observatorio Ciudadano en el estado, expuso que en los últimos 12 meses Ciudad Victoria registra una tasa de 303 casos de violencia familiar por cada cien mil habitantes, mientras que la media estatal es de 195 y la nacional de 205; es decir, alrededor de cien casos más que ambas referencias.
“Esa es la realidad. Hay mucha violencia familiar. Es un tema doméstico, es un tema que no requiere más policía, sino un tratamiento social”, señaló.
Centeno Quevedo explicó que, por su condición de capital, Victoria generalmente figura entre los cinco municipios con mayor incidencia en la entidad, aunque pidió dimensionar el dato sin alarmismo.
“No se trata de tapar el sol con un dedo, pero tampoco pensemos que es algo que está estratosférico”, destacó.
En segundo lugar, de incidencia, se ubica el robo, delito que, recordó, tiene 14 modalidades distintas y requiere una estrategia diferenciada para cada una de ellas.
Sobre el comportamiento de la violencia familiar en la última década, el director del Observatorio precisó que el incremento fuerte comenzó a partir de 2015, aunque tiene una explicación concreta: la creación de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra Niñas, Niños y Adolescentes, que permitió clasificar en esta categoría conductas que antes no se registraban como tal.
“Era un delito que sucedía, pero que no se catalogaba en esa categoría. En los últimos años estuvo creciendo; ya tenemos más o menos año y medio que se ha estabilizado, pero tampoco hemos logrado que baje”, puntualizó.
La violencia familiar, añadió, se presenta en todo tipo de relaciones: entre parejas, de padres a hijos, entre hermanos o entre otros integrantes de la familia, y abarca desde la agresión física y psicológica hasta la económica. Sin embargo, agregó, hay un factor que aparece con frecuencia detrás de estos casos.
“Lo que sí sabemos es que muchas veces lo que está ligado a la violencia familiar es el consumo de drogas o de alcohol. Vienen los fines de semana, las personas tienden a tomar y ahí es donde suele surgir la presión familiar”, explicó.
Y es que, según el especialista, este patrón incluso se refleja en la estadística: los reportes se concentran en los lunes porque es cuando las víctimas denuncian lo ocurrido durante el domingo.
Aunque reconoció que las autoridades han impulsado campañas en escuelas y centros de trabajo, Centeno Quevedo insistió en que todavía falta camino por recorrer y que la solución pasa por la participación de toda la sociedad.
“Es importante que trabajemos con campañas de prevención, porque, repito, ahí no es de policías, ahí es de sociedad. Las autoridades han intentado hacer buenos ejercicios, pero falta más. Es un reto con el que hay que seguir adelante”, finalizó.

