Juan Martínez/LaExpresión
TAMPICO, Tamaulipas. —Toda revisión “de rutina” que realicen las fuerzas del orden del ámbito local y federal hacia la población o automovilista deben llevarse a cabo por orden de un juez o ser un caso de emergencia “fundado y motivado” de lo contrario se catalogan como un ataque a los derechos humanos, señaló Yllich Escamilla Santiago, miembro de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Destacó, que a lo largo de la historia de la CNDH se han atendido un sinnúmero de casos de ese tipo, dónde la sociedad se dijo sentir agraviada por las revisiones que realizan los cuerpos de seguridad en la vía pública.
Explicó, que a pesar de que el órgano protector de los derechos humanos ha sido enfático en ese rubro con los cuerpos de seguridad a través de capacitación, en muchas ocasiones se cae en anomalías violatorias de las garantías individuales.
“En muchos de los casos siguen sin comprenderlo muchos elementos de las distintas corporaciones de seguridad en el país”, declaró.
Subrayó, que tanto en un retén de seguridad que se implementa en carreteras como las llamadas revisiones “rutinarias” son inexistentes para la CNDH.
“Pues una cosa son los controles preventivos de seguridad hacía vehículos”sospechosos” sobre algún delito, y otra muy diferente a marcar el alto a la población y automóvilista sin identificar plenamente o el motivo de la detención”, aclaró.
Escamilla, dejó claro que dicha medida arropada en los derechos humanos no implica “amarrarle las manos” a los cuerpos de seguridad, sino más bien que actúen bajo las normas regidas y herramientas jurídicas.
“Que incluso, les pueden ayudar a actuar hasta con mayor protección a su labor”, aclaró.
El representante de la CNDH, puntualizó que de manera paulatina se avanza en el compromiso de las fuerzas del orden en contar con una mejor capacitación hacia sus efectivos, que les permita bajar las quejas y lograr un mejor avance en el tema de comportamiento y actuación hacia la sociedad.

