Martín De Luna/LaExpresión
CIUDAD VICTORIA. —La afectación por gusano barrenador que llegó a la ganadería tamaulipeca hace casi dos años ha derivado en el incremento de los costos de producción y una disminución en los precios de comercialización del becerro, afirmó Ángel Lara Martínez.
El productor ganadero de la zona centro del estado explicó que la alerta sobre la plaga se emitió desde junio o julio de 2024, cuando la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas solicitó al gobierno federal el cierre de la frontera sur a la importación de ganado como medida de contención, “cosa que no ha sucedido en su totalidad, hay que ser claros en ello”.
El ganadero detalló que, si bien en una primera instancia la autoridad brindó capacitación para atender la enfermedad, actualmente son los productores quienes deben costear los medicamentos y realizar el seguimiento de las heridas del ganado, particularmente en los ombligos de becerros recién nacidos. “Hay un sinfín de casos por todas partes”, mencionando reportes en Aldama, Soto la Marina y la zona centro.
Sobre el impacto económico, Lara Martínez precisó que el medicamento Exol (Exzolt) pasó de costar cinco mil pesos el litro hace seis meses a nueve mil pesos actualmente, mientras que el producto Negasunt, promovido por la propia Sader, ronda entre 300 y 400 pesos por frasco tras haberse distribuido inicialmente en muestras gratuitas.
A la par del gasto en insumos, el cierre de la exportación de ganado hacia Estados Unidos ha generado una retención de animales en los corrales locales que ha presionado los precios a la baja.
“He estado monitoreando constantemente las cifras o la tabla de números de las subastas ganaderas, que son las que más o menos establecen los precios, y de 120 pesos bajamos a 110 y así consecutivamente hasta el precio hoy en promedio es de 85 pesos el kilo del becerro”, detalló al reconocer una merma que fluctúa entre dos mil 500 y cuatro mil pesos por cada becerro comercializado.
El productor fue enfático en aclarar que esta pérdida no obedece a una afectación directa del gusano barrenador en el animal, sino a la falta de mercado de exportación.
“Esto es debido al gusano barrenador, no por la afectación que tenga el becerro, eso hay que ser muy puntual, sino porque no tenemos precio de comercialización hacia el exterior”, subrayó.
Este escenario, añadió, ha derivado en una saturación de los corrales de acopio, pues el ganado que antes se destinaba a exportación permanece y se engorda en territorio nacional, al tiempo que continúa el ingreso de animales procedentes de otras regiones del sur del continente. “Es demasiado hoy entonces la oferta de ganado, de canal de carne, lo que obliga entonces al acopiador a comprarnos más barato”, explicó.
A este panorama se suma un cobro adicional que los productores no contemplaban: 60 pesos por cabeza de ganado que la Secretaría de Desarrollo Rural del Gobierno del Estado exige en las verificaciones móviles, conocidas como volantas, para certificar que el animal ha sido tratado contra el parásito.
“No estaba contemplado y creo que no debería de ser de esa manera, de que los productores lo paguemos”, cuestionó Lara Martínez, quien recordó que en abril, durante la asamblea anual de la Unión Ganadera, el Gobierno del estado anunció una bolsa de 15 millones de pesos destinada a sanidad animal. “Creemos que este tipo de cobro debería de ser, pues no castigo para nosotros, sino si no nos dan del presupuesto o ese tipo de apoyos, que no es obviamente obligatorio para la autoridad que le den recursos frescos al productor, pero sí evitar ese tipo de cobros que a lo largo o sumándole, sí lastiman la economía de los compañeros”, planteó.
Lara Martínez, dijo que, pese al contexto adverso, el mecanismo de comercialización sigue operando con normalidad y las subastas se realizan cada dos miércoles en el salón de la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas, ubicado en el complejo ganadero sobre la salida a Soto la Marina, donde se clasifica al ganado por peso, sexo y calidad para su venta a quienes son acopiadores, introductores y comerciantes locales. En la subasta más reciente, indicó el productor, se comercializaron mil 100 cabezas de ganado.


