Redacción/La Expresión
Tampico, Tam.– Ante la incapacidad del Ayuntamiento de Tampico para garantizar el adecuado tratamiento de aguas residuales, la iniciativa privada, en conjunto con inversionistas extranjeros, presentó un ambicioso proyecto para sanear el 100% del agua utilizada por la industria en la zona conurbada sur de Tamaulipas.
Luis Apperti Llovet, Coordinador de Proyectos Estratégicos de la Asociación de Industriales del Sur de Tamaulipas (AISTAC), denunció que actualmente menos del 20 por ciento de las aguas negras que se consumen en Tampico, Madero y Altamira reciben algún tipo de tratamiento, lo que representa una violación a normas ambientales internacionales.
“Hoy las industrias extraen agua directamente del sistema lagunario, del río Tamesí y de la laguna de Champayán. Nuestra propuesta busca que toda esa agua sea sustituida por agua tratada, permitiendo que el líquido natural quede exclusivamente para el consumo humano”, explicó.
El proyecto será desarrollado junto con Dutch Clean Tech, una empresa holandesa con más de 70 años de experiencia y mil proyectos realizados a nivel mundial. La compañía elaborará el proyecto ejecutivo, lo financiará y venderá el agua tratada directamente a la industria. La inversión estimada es de 100 millones de dólares.
“El Gobierno municipal ha sido omiso en atender esta problemática. La industria está tomando la iniciativa para asegurar la sustentabilidad del agua en la región, porque ni siquiera una quinta parte del líquido residual es procesado como marca la ley”, afirmó Apperti.
Por su parte, el representante legal de Dutch Clean Tech en México, Óscar Rossbach Vaca, confirmó que el proyecto generará empleos y que la empresa tiene confianza en invertir en Tamaulipas debido a la colaboración con el sector industrial local.
La firma del acuerdo contó con la participación del Embajador de Países Bajos en México, Wilfred Mohr; el CEO de Dutch Clean Tech, Jacob Alexander Pilkenrood; y líderes del sector industrial como Adonay Navarro Saad, presidente del Consejo Directivo de AISTAC.
Se espera que la obra comience a finales de este año y que la planta esté operando en un plazo de 18 a 24 meses, con lo que se busca poner fin al rezago histórico en saneamiento de aguas en la región sur del estado.

