Redacción/La Expresión
TAMPICO, Tamaulipas. —El aumento en el nivel de la Laguna del Chairel, derivado de la crecida de los ríos Tamesí y Guayalejo, está dejando huella en el sur de Tamaulipas: no solo en los medidores hídricos, sino también en el pavimento.
De acuerdo con Francisco González Casanova, gerente de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) zona sur, este fenómeno natural —sumado a los estragos de sequías anteriores— ha provocado 272 hundimientos en Tampico y Ciudad Madero durante los últimos dos años. Solo en lo que va de 2025, se contabilizan 147 casos, superando ya a los 125 de 2024.
El punto más alto de la laguna se registró el pasado 7 de julio, al alcanzar 2.03 metros. Aunque al 16 de julio bajó a 1.67 metros, los efectos se siguen sintiendo: calles dañadas, suspensión de servicios y más presión para el sistema hidráulico urbano.
González Casanova detalló que actualmente se han atendido 87 hundimientos, otros 70 están en proceso de repavimentación y 84 más permanecen pendientes, aunque ya están en coordinación con los gobiernos municipales.
El problema no es solo superficial, las afectaciones han obligado a hacer adecuaciones urgentes en cárcamos y líneas de conducción de agua, lo que incluso llevó al paro temporal de la planta Laguna de la Puerta, para dar mantenimiento a cinco tubos gravemente corroídos.
Otro desafío fue la turbidez extrema del agua, que alcanzó 35 unidades, muy por encima del máximo permitido por la norma (5 unidades). Sin embargo, gracias a los trabajos de renovación de filtros, membranas y arena sílica en las plantas potabilizadoras, el abasto se ha mantenido dentro de parámetros aceptables, aseguró el titular de COMAPA.

