CENA DE NEGROS
Marco Antonio Vázquez Villanueva
La mañana del 18 de julio la capital tamaulipeca se conmocionó con una noticia que rápidamente se hizo viral a lo largo y ancho del país, la techumbre del Colegio Antonio Repiso había colapsado, se habló en su momento de tres personas atrapadas bajo los escombros tras el accidente.

Hubo oraciones, intentos de ayuda de la población y todo lo que ocurre en esos casos, la tragedia, por fortuna, todavía nos une y, sin embargo, lo que más hubo ese día fueron especulaciones, la mayoría de ellas respondiendo a la pregunta de, ¿qué habría pasado si el accidente ocurre estando activo el ciclo escolar con cientos de niños y jóvenes dentro del plantel?, el horror de pensarlo pone la piel chinita.
Luego de ello vinieron revisiones a las instalaciones del colegio, Protección Civil municipal y la estatal se aplicaron, también la Secretaría de Educación hizo lo propio para cerrar temporalmente la institución.
El domingo pasado en la iglesia de la Santa Cruz, ubicada en Ciudad Madero, la suerte no estuvo de nuestro lado, el techo de esta se desplomó en segundos con más de cien personas que acudían a bautizar a sus hijos dentro de la misma, hay luto pues 11 personas perdieron la vida y se reportan decenas de heridos.
¿De quién es la culpa?, por supuesto que, de muchos, principalmente de anteriores administraciones públicas que motivadas por un billete o influyentísimo permitieron construcciones para edificios públicos sin la mínima supervisión de calidad, a veces sin planos o sin permisos, otras hasta socapando fallas estructurales, ello para empezar porque luego vendrán otros responsables, otras hipótesis.
Claro es, esa corrupción, esas prácticas del pasado, hacen imposible prever problemas y, sin embargo, ambos eventos hacen obligatorio que las autoridades de Protección Civil e incluso expertos en construcción de diferentes dependencias o instituciones privadas inicien un barrido para verificar todos los edificios públicos y privados que alberguen muchas personas, aunque sea en forma temporal y lo decimos antes, Dios no lo quiera, de otro caso.
Conclusión, las tragedias comentadas deben servir como alerta, para evitar que las prácticas del pasado en materia de permisos de construcción regresen, más que eso, para que se apliquen las autoridades correspondientes e incentivar la revisión de los edificios que lo ameriten porque ya pronto puede llover y no queremos más luto para Tamaulipas…
AUMENTAN PASAJES… Además de lo que representa el aumento al pasaje, un golpe al bolsillo que al parecer se hizo a la brava, el área a cargo tiene mucho que hacer en el tema del transporte público, mucha chatarra, los micros son un peligro para la gente, circulan a velocidades y horarios que les pega la gana, comienzan a operar muy tarde provocando que estudiantes o trabajadores pierdan días laborales y en las tardes abandonan al pasaje en calles oscuras y alejadas de sus destinos.
Claro, lo primero es poner orden en lo posible, luego buscar que dueños de los micros tengan acceso a nuevas unidades con créditos blandos, posteriormente diseñar rutas que sean redituables y se puede lograr eliminando los excesos de unidades en algunas para trazar otras.
La verdad es que hasta hoy nada se ha hecho en esa materia y, créalo, es de primera necesidad para todos.
PROMUEVE UAT ESTILOS DE VIDA SALUDABLE ENTRE ESTUDIANTES… La Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) está dando un paso importante hacia la promoción de la salud y el bienestar entre sus estudiantes a través de la plática “Cómo llevar un estilo de vida saludable”, que tiene como propósito prevenir futuras complicaciones de salud causadas por malos hábitos alimenticios y de vida.
Esta iniciativa se ha incorporado a las actividades del plan de Vida Universitaria, implementado dentro del nuevo modelo educativo de la UAT que impulsa el rector Guillermo Mendoza Cavazos, con la finalidad de enriquecer la formación integral del estudiante.
En ese contexto, se busca proporcionar a la comunidad estudiantil las herramientas necesarias para adoptar prácticas cotidianas que impacten positivamente en su rendimiento académico y en una buena salud.
MEJORÓ SEGURIDAD… Tras los primeros 365 días de gobierno de Américo Villarreal Anaya, las y los tamaulipecos reconocen el avance en materia de seguridad, rubro que ha sido prioritario para la administración estatal al cual se destinó un presupuesto de tres mil 800 millones de pesos en este 2023.
Esta inversión se tradujo en un aumento del 42 por ciento del parque vehicular hasta alcanzar 892 unidades y la rehabilitación de dos helicópteros que se recibieron fuera de operación, además de incrementar el estado de fuerza de la Guardia Estatal hasta tres mil 800 elementos y mil 137 postulantes que se capacitan en la Universidad de Seguridad y Justicia de Tamaulipas (USJT).
Durante el mensaje de los 365 días, el gobernador reconoció que el trabajo coordinado con las fuerzas federales de seguridad ha colocado a Tamaulipas entre las 12 entidades con menor incidencia en delitos del fuero común y entre los 10 estados con menor índice de homicidios dolosos, lo que derivó en la mejor cifra obtenida desde el 2013 en la Encuesta de Percepción sobre Seguridad.

