Redacción/La Expresión
CIUDAD VICTORIA. —Egidio Torre Cantú dejó heridas profundas dentro del priismo, dijo Bruno Díaz Lara, al remarcar que, durante la administración del hoy exgobernador tamaulipeco, se abandonaron las causas, se descuidó a la militancia y se cometieron errores que aún pesan en la estructura del Partido.
En entrevista para el Podcast La Marranera, del periódico digital La Expresión, el dirigente del Comité Directivo Estatal, del Partido Revolucionario Institucional (PRI) señaló que la derrota del tricolor, tras el sexenio de Torre Cantú, no fue producto únicamente de decisiones del entonces gobernador, sino del desgaste interno que provocó que el PRI descuidara su relación con la base militante.
“Creo que fue una etapa en la que el partido cometió muchos errores, se olvidaron de muchas causas, de cuidar a la institución como partido, y fue un mensaje contundente de los tamaulipecos”, manifestó.
Díaz dijo que si bien Egidio Torre tuvo aciertos desde el gobierno, “hacia la institución hubo agravios” que todavía recuerda gran parte de la militancia. Señaló que durante ese periodo regiones completas quedaron abandonadas por el partido, lo que dejó a miles de priistas resentidos.
“El PRI tiene una militancia que se pone la camiseta bajo la lluvia, bajo el sol, que pone su cara en cada elección; ellos no merecen que se les olvide. En muchas regiones se cometieron errores que los lastimaron, y esos priistas hoy siguen firmes, siguen de pie”, afirmó.
El dirigente agregó que uno de los principales compromisos actuales es reconstruir esa relación con las bases y garantizar que quienes aspiren a cargos públicos desde el PRI “no repitan los mismos errores”.
“Nosotros decimos claramente: quienes tuvieron alguna culpabilidad deben pagar ante la justicia, pero también debemos reconocer el trabajo del instituto político y formar equipos con capacidad que sepan hacer las cosas”, enfatizó.
Bruno Díaz recordó que una fortaleza histórica del PRI ha sido su estructura territorial —liderazgos de colonias, ejidos y comunidades—, pero lamentó que tras el sexenio de Torre Cantú se instauraron prácticas que excluyeron a militantes por su filiación partidista.
Durante la entrevista, Díaz también fue cuestionado sobre el impacto en el PRI de los casos de los exgobernadores Tomás Yarrington, preso en Estados Unidos, y Eugenio Hernández, actualmente en libertad pero aún con procesos abiertos. El dirigente sostuvo que, pese a los señalamientos, ambos exmandatarios son recordados por resultados de gobierno.
Fueron gobernadores del PRI y dieron resultados. Las obras ahí siguen. Si tuvieron culpabilidad, que paguen ante la justicia, pero como priistas reconocen su trabajo desde el gobierno, dijo.
El líder tricolor insistió en que el reto actual no es cargar con el pasado, sino evitar que los errores internos sigan debilitando al partido en Tamaulipas.


