Ojalá no tenga mal fin…

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Rosa Elena González

Ayer dio inicio el llamado Buen Fin, ahora aumentado, con más días, como si la gente tuviera dinero para gastar.
Los comerciantes anunciaron descuentos de un 10 hasta un 50 por ciento, ojalá que cumplan, que lo que oferten sea de buena calidad, no saldos, que no le quieran vender a la gente gato por liebre.
Porque la verdad desde que inicio el Buen Fin hay de todo, desde los bandidos que aprovechan para rematar su mercancía vieja hasta los que aumentan el precio a sus artículos para luego bajarlos sin que realmente se refleje ahorro en el bolsillo del mexicano.
Por supuesto que también están los comerciantes responsables, los que apoyan la economía del pueblo y bajan sus productos, vaya, hasta obsequios por compras ofrecen, de esos son los que se requieren para que el programa del Buen Fin poco a poco se vaya posicionando, para que la gente lo espere tal y como sucede con el viernes negro en el vecino país del norte.
El Buen Fin es un convenio establecido entre el gobierno federal y la iniciativa privada mediante el cual se aseguran en todo el país importantes descuentos y promociones en productos y servicios, lo ideal es que se posicione para que coadyuve en la economía de todos los mexicanos.
Si los comerciantes cumplen con lo establecido, las autoridades se aplican en defender los derechos de los consumidores de ofertas engañosas y la ciudadanía compra en México es ir al ganar ganar.
¿Por qué? Pues porque se ofertan productos mexicanos, se reactiva el comercio local y se apoya a la economía familiar, así todos contentos y felices, más el gobierno, porque con una ciudadanía contenta se baja la presión del sistema.
Dicen que andar de compras da felicidad, seguro eso último ya lo tienen bien analizado el Gobierno Federal, motivo por el cual en varias dependencias federales siguen adelantando los aguinaldos.
La idea es que los empleados federales traigan dinero y aproveche las ofertas, que la gente ande feliz gastándose su dinerito, total ya si allá por diciembre no alcanza ni para la cena navideña ya es otro cantar, por lo pronto los empleados federales tienen dinero para comprar en el alargado Buen Fin.
Desde ayer los centros comerciales estaban abarrotados, la gente ya andaba gastándose el aguinaldo hasta en artículos navideños.
En fin, la situación es que ayer inicio en todo México el Buen Fin, la mercadotecnia está a su máxima expresión, se anuncia todo tipo de ofertas que emocionan pero se debe ser cauteloso no dejarse llevar por publicidad engañosa para que los ahorritos o el aguinaldo no tenga mal fin.