Los famosos “chapulines”

VISIÓN POLÍTICA

Por Ramiro Ramos Salinas

 

 

Desde hace unos años se empezó a hacer popular el término “chapulín” en la política, denominándose así a aquellos servidores públicos que estando en un puesto de elección popular se van a otro sin haber concluido su término legal en su desempeño.

Antes de empezar a hacer un análisis de lo que este concepto representa, sus repercusiones en el ánimo ciudadano y sus consecuencias en el ejercicio de gobierno, es importante resaltar que los puestos de elección popular son irrenunciables ( al menos en el sentido romántico e ideológico por la sustancia democrática que el mismo conlleva) es decir que aun cuando un político que la ciudadanía le dio un mandato constitucional se vaya a hacer una campaña o solicite licencia por cualquier razón, él o ella podrá regresar a ejercer su labor ( siempre y cuando no este condenado por un delito o por causa grave como el caso del Presidente de la Republica. Artículo 86 de la Constitución Vigente) el día y en el momento que lo decida siguiendo los protocolos de la legislación vigente.

La sátira o victimización que se ha hecho de los servidores públicos que deciden irse sobre todo a una campaña electoral sin antes haber concluido su labor, está relacionada directamente con el termino popular “chapulineo”, que representa para la gente brincar de un puesto a otro de forma repentina y constante.

Para la sociedad lo que más les molesta es que no se cumplan “los compromisos de campañas” esa respuesta está en todas las encuestas que se han aplicado cuando les preguntas a los ciudadanos ¿Qué valoras más de un candidato para votar por él? ¿Crees que este candidato te va a cumplir sus compromisos de campaña? Estas respuestas están ligadas a que el elector espera que lo que el candidato le promete lo cumpla en tiempo y forma como lo aseguro.

Desde ahí comienzan los problemas de desconfianza ciudadana. Porque cuando se arranca una campaña electoral los candidatos generalmente o por desconocimiento de sus funciones o porque se les hace muy fácil decir que pueden resolver cualquier problema de la sociedad, a todo dicen que sí con tal de ganar votos, o a presentar planes de gobierno o promesas legislativas inalcanzables por la falta de viabilidad financiera, términos legales de su función, incompatibilidad constitucional o bien porque hay inviabilidad técnica.

Todos hemos escuchado y leído durante años promesas o compromisos de campañas que muchos de ellos se han vuelto realidad, otros nunca se cumplieron y otros se prestaron a mofa por su inconsistencia.

A razón de lo anterior, se han diseñado una serie de controles legales y no legales para poder aminorar este sistema de incumplimiento que crea desconfianza ciudadana y provoca abstencionismo en los procesos electorales. Uno de ellos son los indicadores de evaluación del desempeño de la política pública en los gobiernos por parte de organizaciones civiles y académicas y la incorporación legal de indicadores y metas de cumplimiento en los planes municipales, estatales y federales de desarrollo. Esta mezcla de datos de lo que se propone a hacer con lo que realmente se logra, crea matrices de desempeño y evaluación que permiten con mayor claridad saber quién si cumplió con sus metas de gobierno y quienes no lo lograron.

Es precisamente ahí donde deriva si el término “chapulineo” debe de encasquetárselo a un servidor público en forma peyorativa en lugar de reconocer su eficacia en el ejercicio de gobierno. Con lo anterior quiero decir que no considero una mala decisión ni un incumplimiento ciudadano que un servidor público busque otro  puesto de elección popular aun no habiendo terminado el que actualmente ejerce, siempre y cuando la mayor parte de sus compromisos de campaña y de gobierno los haya ya cumplido.

Si fuera así en la mayor parte de estos casos estoy seguro que la ciudadanía no vería mal que un servidor público tomara esta decisión porque ya comprobó que es eficaz y certero en darle respuestas a las demandas de la sociedad. Fue precisamente esta reflexión lo que nos animó más a un grupo de compañeros legisladores a aprobar la reelección inmediata de alcaldes por un periodo, de legisladores locales por dos. Ello con la finalidad de darle al ciudadano una gran herramienta para evaluar el desempeño de un Presidente Municipal en las urnas si decide su reelección y también poder hacer planes de gobierno de más largo plazo para evitar las visiones corto-plazistas que nos han hecho mucho daño en nuestros municipios.

En otra entrega abordaremos los temas de estos sistemas de consultas democráticas de vanguardia por esta ocasión el tema es la importancia de evaluar el traslado de un servidor público de un puesto a otro en tiempos inconclusos legalmente, tema que nos fue solicitado por los lectores que amablemente nos siguen y orientan con sus opiniones. Saludos y muchas gracias por leer. Face: @RamiroRamosSalinas, Twitter: @RamiroRamosSal Instagram: @ramiro_ramos_salinas

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