VIERNES 14, TERROR POLÍTICO PARA COAHUILA. 

-ESTE DÍA SE DEFINE SI EL INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL DECIDE ANULAR LA ELECCIÓN EN LA ENTIDAD NORTEÑA. 

-ACUSA EL SENADOR MIGUEL BARBOSA DE ACUERDOS ENTRE PRI Y PAN. 

Este viernes es el día decisivo para saber si la elección de COAHUILA se anula o no. 

Tanto el priísta MIGUEL RIQUELME como el panista GUILLERMO ANAYA están en la cuerda floja. 

Los panistas le apuestan a que el INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL (INE), a través de su Comisión de Fiscalización,  decida por convocar a nuevas elecciones con tal de tener otra oportunidad de gobernar COAHUILA y sacar a los MOREIRA del poder tricolor (ya solo queda RUBÉN), 

pues de acuerdo a la ley en su artículo 41 de la Constitución señala que cuando el tope de campaña se excede 5 por ciento y la diferencia entre el primero y segundo lugar es de menos del 5 por ciento, la elección se anula. 

De acuerdo al INE, el priísta rebasó el tope con un 31 por ciento de lo permitido por la autoridad electoral al gastar 25 millones 223 mil 700.72 pesos de los 19 millones 242 mil 478.57 pesos acordados. 

Por su parte, GUILLERMO ANAYA rebasó un 26 por ciento el tope al gastar 24 millones 361 mil 451.34 pesos de un monto superior a los 19 millones autorizados para su campaña. 

Este viernes el INE sesiona en el pleno y ahí decidirán el futuro de COAHUILA. 

Además, el INE reportó que el 23 por ciento de los paquetes electorales no fueron trasladados mediante los mecanismos previstos lo cual dio paso al robo de 7 paquetes electorales, así como las irregularidades detectadas en el PREP, todo operado por el INSTITUTO ELECTORAL DE COAHUILA. 

Así pasa en las elecciones locales, a pesar de que el INE es el órgano supervisor y normativo. 

Imagínese usted que el CONTEO RÁPIDO dio por ganado al panista GUILLERMO ANAYA cuando se llevaban contabilizadas 379 actas de las 694, con un 53 por ciento del total y una confiabilidad del 95 por ciento, pero después de este anuncio, los resultados se revirtieron despertando las sospechas de que el gobernador había metido las manos. 

Ambos enfrentan denuncias por irregularidades. 

La acción sin duda será un experimento nacional porque en cuanto al ESTADO DE MÉXICO; los representantes de MORENA ya no dijeron nada y los panistas representados por JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA no tenían ni derecho a alzar la voz dados los pobres resultados que obtuvieron. 

Para muchos, la decisión terminará en una anulación de la elección porque el INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL no querrá tener un mayor desgaste. 

Ante tanta crítica levantada luego de la mínima ventaja entre los candidatos del PRI (ganador) y su más cercano competidor(PAN), la mejor excusa que encontraron fue el haber rebasado los topes de campaña. 

Los priístas descartan una negociación con el PAN para dejar así los resultados en el ESTADO DE MÉXICO y anticipan que a GUILLERMO ANAYA lo dejará solo su partido, pero no se vislumbra que esto suceda. 

Los perredistas por su parte critican los métodos de fiscalización por las autoridades electorales, los cuales dicen, fracasaron antes y durante el proceso electoral. 

Pero por donde quiera que se le vea, a nadie beneficia que las elecciones se anulen. 

Por un lado, ninguno de los dos candidatos podrán participar porque ambos rebasaron los topes de campaña y tienen el recurso del Tribunal para impugnar el dictamen, aunque es muy difícil que el INE rectifique. 

De llegar a este resultado, el Congreso del Estado nombraría a un gobernador interino que sería influido por el aún gobernador RUBÉN MOREIRA, para dejar todo planchado a su salida. 

Las nuevas elecciones podrían ser en un plazo de 90 días (tres meses), o a principios del 2018 y en su caso, tendrá que correrse a las fechas programadas para las de Presidente de la República, Congreso de la Unión y de gobernadores. 

No falta la opinión del senador MIGUEL BARBOSA, quien no conforme con traicionar a sus compañeros perredistas e irse al PARTIDO DEL TRABAJO, ahora denuncia que la anulación de la elección en COAHUILA es producto de un pacto entre el PRI y el PAN para salvar la elección del ESTADO DE MÉXICO. 

Porque según él, que el priísta haya ganado en esa entidad fronteriza representa un doble golpe a las aspiraciones del líder nacional panista RICARDO ANAYA.  

De invalidar la elección, MIGUEL RIQUELME ha dicho que impugnará la decisión ante los tribunales porque el INE no es el encargado de anular las elecciones sino el TRIBUNAL FEDERAL ELECTORAL. 

En fin. No hay plazo que no se cumpla no fecha que no se llegue. 

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