De que trabaja la muchacha…

La verdad el tema de hoy es ocioso, de un personaje de poca importancia, pero que desde su espacio está  haciendo daño a la administración porque exhibe su irresponsabilidad y escaso compromiso con quien le brindó la oportunidad.

Cuando se entrega una responsabilidad se confía en que las personas actúen con apego al compromiso y respondan cabalmente, razón por la que los trabajadores deben comportarse a la altura, hacer quedar bien a su jefe, pero tal parece que algunos funcionarios no lo han entendido y se esmeran en hacer todo lo contrario.

Va una historia, reitero, es bastante ociosa pero no deja de llamar la atención porque se utilizan recursos públicos.

El personaje en cuestión es una chica, bastante arregladita, que hoy goza de las mieles del poder y el presupuesto.

Por voz de ella misma, a la hora que platicaba con alguna conocida en voz alta, se supo que su nombre es ALEJANDRA CANTU, es de Reynosa, madre soltera, está en la nómina oficial como secretaria particular de un personaje administrativo de apellido GOMEZ MONRROY y se da la vida de reina.

Razón por la que la gente que la ve se pregunta, “en que o de que trabaja la muchacha”, y es que la chica acude a las 12 del día para secarse el pelo en salón de belleza, a las 3 de la tarde de compras a Liverpool y nada tuviera de malo si no fuera porque trae vehículo oficial y no uno de baja escala, es una Tahoe.

La gente que sabe de la existencia de la chica también esta cierta que no hace nada de provecho para la sociedad porque si llega a las 12 del día para secarse el pelo es obvio que va de su casa, que no se ha presentado en alguna oficina.

Luego, por lo general, alrededor de las 3.30 se ve la Tahoe tripulada por la misma chica transitar por el libramiento, a la altura de la Procuraduría, lo que hace suponer que la muchacha si es que se presentó en su centro laboral lo hizo solo dos o tres horas.

“Quizá su trabajo es hasta tarde”, se escuchó decir a una de las señoras que continuamente se encuentra a la chica en ruta, pero resulta que varias veces la muchacha ha sido vista de compras en prestigiada tienda departamental al norte de la capital tamaulipeca mientras el vehículo oficial la espera. ¿De que trabaja o porque su jefe le tiene tanta consideración?

Reiteramos, es hasta ocioso hablar de esos personajes, pero es muy lamentable que gente como esa haga que se despierte enojo de la ciudadanía al ver que más que interés por trabajar bien tomaron el puesto como vacaciones remuneradas mientras hay profesionistas valiosos, que también le apostaron al proyecto, que no tienen las oportunidades que ellos desperdician.

Le están quedando mal a su chamba pero más a quien le brindó la oportunidad y la verdad no se vale que lejos fortalecer la administración personajes como la chica del mediodía y su jefe le genere problemas a la administración.

Quizá el problema es que esas personas no saben de compromiso ni lo que significa estar en tan honrosa responsabilidad porque llegaron a los puestos cuando ya estaba servido el banquete, no les costó ni batallaron, seguramente por eso no les preocupa lo que suceda, no se cuidan las formas y al contrario se esmeran en que el mundo se entere quienes son, de donde vienen y a que se dedican.

Cierto, casos como ese  siempre han existido pero quizá con más cautela, aquí el problema aparte que están cobrando un sueldo que no devengan y utilizan recursos del Estado para asuntos muy personales, cuando el pueblo lo que espera es que se termine con esos vicios, por ello daña mucho que situaciones de esas exhiban los deseos de poder, fama y fortuna de algunos funcionarios a quienes poco les importa que la ciudadanía vea el poco interés que le imprimen a su trabajo admirativo.

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